37.- La Santería y sus hierbas
“Rompe Saragüey” - Hector Lavoe, 1975
Las creencias católica y yoruba se funden en lo que se conoce tradicionalmente como la “Santería”. Es por ello que se concilian allí doctrinas distintas con elementos europeos occidentales y africanos.
Los "Yoruba" están constituídos como un grupo etnolingüístico del oeste africano, mayormente centralizado en Nigeria. Para los efectos de nuestra América, la santería fue practicada primero por los antiguos esclavos negros y sus descendientes en todo el Caribe (Cuba, Puerto Rico, Colombia, República Dominicana, Venezuela, Brasil, Panamá y en algunas ciudades de los EE.UU).
El pilar fundamental de la religión es el culto a los ancestros y a "Oludumare". La santería cree en una fuerza o dios universal del que proviene todo lo creado llamado Olodumare y su energía se llama "Ashé". Luego vienen los "Orishás" o deidades que gobiernan diversos aspectos del mundo. Ellos velan para que cada mortal cumpla el destino que tiene marcado desde su nacimiento.
Cada Orishá se identifica con los santos más conocidos:
Babalú Ayé (San Lázaro), Eleguá (Santo Niño de Atocha), Obatalá (La Virgen de Las Mercedes), Shangó (Santa Bárbara), Ogún (varios, incluyendo a San Pedro, San Pablo, San Juan Bautista y San Miguel Arcángel), Agayú (San Cristóbal), Inle (San Rafael), Yemayá (La Virgen de Regla), Oshún (Virgen de la Caridad del Cobre) y Oyá (Virgen de la Candelaria).
Los máximos sacerdotes de la santería son los Babalaos y a partir de allí hay varias jerarquías menores, claramente definidas. Cada Orishá tiene también propiedades que se acrecientan con el uso de determinadas hierbas.
Por ejemplo: Shangó es el propietario de una de las plantas más populares: el Rompe Saragüey. Se utiliza para hacer rituales y para eliminar espíritus “oscuros”. Se dice que aleja las vibraciones negativas. Unida a otras hierbas como la Yaya y la Guara se emplea en los Siete Baños con los que se “prepara o purifica” a la persona que quiera iniciarse en la santería.
Luego de la separación de la banda de Willie Colón, Héctor Lavoe se decidió a hacer su debut como solista. Para ello, volvió a tomar a los músicos de Willie Colón y les agregó dos trompetistas. Con Willie como productor, sacó a la venta el long play llamado “La Voz” en 1975.
Una de las canciones que formó parte de dicho trabajo incluía un clásico de los 50’s que había sido grabado por Chappotin. En la canción en cuestión, se agregaron: un solo de trompeta ejecutado por Héctor Zarzula y un solo de piano de aproximadamente dos minutos y treinta segundos ejecutado por Mark “Markolino” Dimond quien ya había trabajado con Willie Colón en su segundo y tercer álbum (“The Hustler” y “Guisando”, respectivamente).
"El Aleatorio del IPod"® se emociona con estas historias: incluso estuvo a punto de empezar a echarme el cuento de cuando estuvo en la montaña de Sorte, por Yaracuy, en Venezuela. Le pedí que me contara esa historia cuando Willie Colón pasara por aquí junto a Rubén Blades.
Por ahora, me permitió escuchar "Rompe Saragüey”, 1975.
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